Más liderazgo pedagógico para las escuelas y liceos en Chile

Reproduzco aquí una columna recientemente publicada en el diario La Nación, sobre los desafíos del liderazgo directivo en la educación Chilena. Esta opinión se basa en los primeros resultados de una investigación realizada por el Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación y Fundación Chile

principal.jpg

El desafío del liderazgo directivo en nuestro sistema escolar está de vuelta en el debate público. Diversos actores -como el panel de expertos convocado por el ministro de Educación o el movimiento Educación 2020- han elaborado propuestas y recomendaciones al respecto. El gobierno ha manifestado disposición a avanzar en el tema.

Todas son buenas noticias si consideramos lo que la evidencia internacional enseña de manera contundente: después del trabajo de los profesores y lo que ocurre dentro de la sala de clases, el liderazgo directivo es el segundo factor interno a la escuela que más relevancia tiene para el logrode aprendizajes de calidad.

Pero, ¿qué significa concretamente fortalecer el liderazgo de los directivos? ¿Cuáles son los pasos clave que debemos dar como país? Un extenso estudio en curso sobre este tema, liderado por la Fundación Chile, en el marco del Centro de Estudios de Políticas y Prácticas en Educación, está entregando evidencia clave que debemos considerar para enfrentar estas preguntas.

Lo central es que los directores de escuela en Chile no ejercen eficazmente lo que tradicionalmente se denomina “liderazgo pedagógico”, fundamental para avanzar hacia mejores aprendizajes. El trabajo de los directores tiende a concentrarse en tareas de gestión administrativa y de relación con el entorno de la escuela. Al mismo tiempo, los directores cumplen una función “motivacional” y orientadora de futuro de los establecimientos, lo cual los docentes en Chile reconocen y valoran.

Sin embargo, de liderazgo técnico hay muy poco. Una encuesta aplicada en más de 600 establecimientos urbanos a lo largo del país lo confirma claramente: sólo 27% de los docentes afirman que su director les entregó apoyo individual en el último año para mejorar sus prácticas de enseñanza; menos de un tercio afirma que el director discute temas educacionales con sus profesores, y sólo 13% plantea que los directores observan frecuentemente sus clases (“mandato” de la nueva LGE a los líderes escolares…).

Los datos indican que esta suerte de mediocridad en la gestión pedagógica de los directores se da tanto entre los establecimientos municipales como entre los particulares. Esto hace evidente que no basta un entorno de gestión más desregulado y que otorgue mayores atribuciones a los directores para que las prácticas directivas buscadas efectivamente se pongan en marcha.

La respuesta decisiva está, por tanto, en el desarrollo y aseguramiento de capacidades y competencias críticas en nuestros directivos. Para ello, un paso ineludible es atraer y retener a los mejores candidatos hacia los cargos directivos, ofreciendo una carrera interesante y basada en el mérito. Un segundo paso es brindar una formación de calidad y pertinente tanto a los actuales como a los futuros directivos, redestinándose y maximizándose las enormes energías y recursos que actualmente se destinan a esto. Otra prioridad debe ser cambiar las condiciones de ejercicio reales de la función directiva, permitiendo que los directores puedan concentrarse en lo esencial e incidir en temas centrales donde hoy no tienen poder (como la selección de docentes y de los propios equipos directivos).

Todo esto requiere un enfoque de redes, potenciando la labor de los establecimientos escolares con la que se realiza en otros similares o cercanos, y creando oportunidades para que los directivos aprendan unos de otros, fortaleciéndose en el intercambio de conocimientos y experiencias, y confiando en el aprendizaje entre pares.

El movimiento -hasta ahora disperso en Chile- en favor del potenciamiento del liderazgo directivo podría ser más eficaz si se cristalizara en una política definida, con objetivos claros, apoyos institucionales múltiples y perseverancia en el tiempo. La política educativa en el país debe asumir que sólo directivos con un fuerte y decidido liderazgo centrado en el aprendizaje de los estudiantes podrán romper la inercia y generar, en cada escuela y liceo, dinámicas a favor de la calidad.

*Jefe de Estudios-Área Educación Fundación Chile

 

|

Comentarios

Thanks for finally talking about >Ms liderazgo pedaggico para las escuelas y liceos en Chile
Responder
Glad to be one of the visitants on this amazing internet site :D.
Responder

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Comentarios recientes

Cerrar